Si alguna vez te amé

 

 

 

 

Te divisé a lo lejos entre el gentío y mi primera reacción fue gritar tu nombre y hablar contigo aunque sólo fuera para preocuparme por tu vida y saber como te iba; pero contuve el gesto, el ademán se quedó en un intento vago de llamar tu atención y me conformé con mirarte mientras tus formas se difuminaban entre la gente.

Si alguna vez te quise, ese fue el momento para recordarlo; que no de revivirlo, porque cuando un amor se muere y en la forma que lo hizo el mío, es difícil volverlo a la vida. Aún recuerdo, como si fuera hoy, el día que te perdí; te fuiste en silencio, sin una palabra, ni tan siquiera la tan socorrida y habitual nota de despedida abandonada encima de la almohada o pegada en el frigorífico con uno de esos artilugios con imán que te regalan en los supermercados.

Al verte me asaltaron de golpe todos los momentos vividos a tu lado, pero también los días que vagué sin rumbo por calles, plazas y ciudades, gritando tu nombre, preguntando, indagando. No sabía si estabas viva o muerta y mi corazón, sobrecogido por el dolor y la angustia, estuvo a punto de jugarme una mala pasada, o buena tal vez, porque en aquellas horas de aquellos días fatídicos, llegué a desear la muerte al pensar que tu también lo estabas y mi dolor era tan intenso que hasta la gente más cercana llegó a temer lo peor.

Algo mas tarde, después de unas semanas, recibí aquella carta; sin remite, sin un sello, sólo con mi nombre y un ligero rastro de tu perfume. Mientras la abría nervioso y asustado me di cuenta, comprendí, que habías estado allí, que tuyas fueron las manos que la depositaron en aquél maldito buzón y fui consciente de lo que decía sin necesidad de leer las palabras escritas con tu hermosa caligrafía. El encabezamiento aceleró los latidos de mi corazón….Mi niño querido...., me decías; pero la ilusión se desvaneció al instante al seguir leyendo aquellas palabras que me decían que me habías abandonado por él, que no habías tenido el valor de decírmelo mirándome a los ojos y que habías caído en sus brazos casi sin darte cuenta. Aún no sé que fue lo que más me dolió, si el echo de abandonarme o el que lo hicieras para caer en sus brazos; precisamente en los suyos.

Siempre me decías que para ti, él era un ser despreciable, que su mejor virtud era la de ser un seductor empedernido, que lastimaba y hería a las mujeres que le conocían y que además su físico no te atraía en absoluto;cuando salíamos a cenar o a tomar una copa juntos procurabas herirle, molestarle y sin embargo caíste en sus brazos y me decías que sin darte cuenta, eso me dolió aún más.. Todo ahora me hace pensar que tu actitud solo era una cortina de humo para disimular tu fascinación por el o, peor aún, para ocultar que ya erais amantes. 

Ahora, mientras te contemplo a lo lejos y te veo caminar sola entre la gente, pienso para mis adentros que si, alguna vez te amé, si alguna vez reí y sufrí por ti, si alguna vez te susurré al oído palabras de amor y de deseo, mejor será recordar aquellos instantes como algo bello y efímero que se instaló en mi vida y dejarte ir, sin que adviertas mi presencia. Es curioso pensé, como los sentimientos se apagan con el tiempo, mucho tiempo, y sin embargo basta un segundo, la percepción de un perfume o el sonido de una voz que alguna vez te musitó al oído, para que el fuego interior del amor y del deseo broten por todos los poros de tu piel y todos tus sentidos se despierten de nuevo.

Pero tuve la suficiente entereza y serenidad para dar la vuelta y alejarme de allí, mientras a mi mente acudían unos pobres versos que improvisé la noche amarga, en la que después de releer tu carta una y mil veces hasta aprendérmela de memoria, la noche digo en que me quedé sin lágrimas que llorar, dejé garabateados en aquél papel.

Si alguna vez me encuentras en la calle

desvalido, apesadumbrado y de frío aterido

deberás saber que por ti ha sido,

que vago sin rumbo fijo, sin futuro

después de haberte querido.

De mi boca salieron mil quejidos

cuando de mi lado te fuiste

sin un adiós, sin un suspiro.

 

@Jose (Nuberu)

 

 
 
 

 

 

 

 

 

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