Va por ti rubia (…… y por la otra rubia y por una morena y por tantas gentes……)

 

  Dos, ellas son dos, aunque podían ser tres, quien sabe; dos rubias, dos historias, dos vidas, dos sucesos, dos dolorosas pérdidas (aunque podían ser tres….. o una morena...........hay tantas historias que contar....) que un día se enfrentaron a un destino con el que no esperaban, que se vieron sin aquello que más querían y que tuvieron que afrontar otra vida después de una vida; juntas las conocí y juntas siguen en este vaivén que se llama vida.

 Vidas   que giraban   en torno a un sentimiento, un amor, con sus altos y sus bajos como todos los amores, pero un amor sustentado en mucha entrega, algunas renuncias, muchas horas, mucho esfuerzo, muchas alegrías y alguna que otra pena, pero un gran amor.

 Como el tuyo rubia, que solo hacía falta veros para saber que anidaba en vuestros corazones un amor que muchos y muchas quisieran para sí; o el de nuestra otra rubia, o el de una morena  enamorada, que importa el color del pelo o la ciudad o las circunstancias de cada cual. Lo que importa es el paralelismo de una entrega rota de repente, de forma brutal, de un desamparo fruto del imprevisto, pero de un doloroso y cruel imprevisto.

  Y el reto de enfrentarse al día después y a los otros días de los otros tiempos que te quedan por venir, sin el soplo de la otra vida que vivía junto a la tuya, a tu lado, codo con codo. El reto de saber que hacer a partir de un momento que no escogisteis, que os fue impuesto por un destino cruel, un reto que no esperabas, que nadie espera, aunque siempre está ahí y de vez en cuando nos lo recuerda de una forma tan cruel, que el corazón está a punto de romperse de tanto dolor.

  Y miras a tu hijo rubia (como nuestra otra rubia miraba a los suyos y de la que sacaste alguna fuerza para seguir o de una morena que no tenía hijo, pero tenía vida en su interior) y decides tirar de ese carro que te encontraste en las manos sin tu pedirlo, pero seguir porque allí está, frente a ti y desconsolado, el fruto de aquel amor que tantas veces te hizo feliz y alguna vez te haría llorar, pero sobre todo reír y cantar ( si es que el corazón sabe cantar) y llenaste el hatillo de fuerzas aunque no te quedara ninguna fuerza.

  Algunas veces te pierdes en las sombras del recuerdo, pero el día siguiente está ahí para recordarte que a un día le sucede otro, aunque a ti no te importe lo que venga detrás porque lo que te importaba era él.  Y sacas fuerzas de flaqueza para mirar adelante, cuando lo que en realidad te apetece es mirar atrás porque es donde le dejaste un día, a una hora y luego ya no le volviste a ver.

  No te importan los dimes y diretes de la gente a tu alrededor porque tenías las ideas muy claras y las sigues teniendo; es curioso pero al dolor de una pérdida así, le llega la fortaleza que antes no tenías (como la otra rubia, la nuestra o como el de la morena que no conoces, pero que como tú también sufrió, también sufre) y miras lo que tienes,  aunque preferías lo que perdiste, lo que amaste, lo que te hacía vivir un día sí y otro también.

  Y es posible que musites en voz baja esa preciosa canción "….. Sufro al pensar que el destino logro separarnos, guardo tan bellos recuerdos que no olvidaré, sueños que juntos forjaron tu alma y la mía……. Mis noches sin ti " Es curioso como las canciones evocan todos los sentimientos, incluso esos tuyos que te hacen sufrir tanto. No sé si a él le gustaría rubia, porque le gustaba el rock duro, pero seguro que saliendo de tus labios la escuchará extasiado y con los ojos tiernos, aunque él siempre tenía los ojos tiernos, sobre todo cuando te miraba rubia.

  Y en este que quiere ser, que pretende ser aunque no sé si lo conseguiré, un pequeño y modesto homenaje a tu persona  ( o la otra rubia, o a una morena, o todas  aquellas y aquellos que se quedan sin su otra vida) no sé que decir porque en realidad hay poco que decir cuando hay tanto que sentir (una pérdida, una añoranza, un recuerdo, un momento….tantas cosas rubia…….tantas y tantas cosas)  

Pero sabes, sabéis que estoy aquí, que estamos aquí y que cuando el momento se acerca, ese momento en que parece que todo se derrumba, tienes a alguien que te intenta consolar como buenamente puede, aunque no sabe, pero lo intenta. Se hace lo que se puede rubia, aunque a veces a uno le gustaría también hacer lo que no se puede, para que tus momentos sean un poco más llevaderos; pero todos sabemos que podrás hacerlo sola porque eres mujer y tienes la fortaleza de toda mujer y porque tienes el estímulo de todas las mujeres que se encontraron o se encontrarán un día como te encontraste tu (como la otra rubia, o la morena, o tantas y tantos…….porque todos los días alguien pierde  a alguien)

  Y encontrarás otros caminos, otras rutas que te lleven a otros lugares aunque en la mochila de tu corazón le llevarás a él, a tu lado, junto a ti y le hablarás de lo que ves y de lo que sientes y te escuchará, porque el corazón escucha a cada latido lo que le dice el "otro latido" en "otro lugar" pero siempre cerca del tuyo.

  Estoy seguro, porque lo veo cuando te veo ( o a ti que no te veo pero te presiento…..) que la sonrisa volverá a iluminar tu rostro y tu corazón, aunque en el silencio de tu rincón, a solas, alguna lágrima asomará de vez en cuando. pero seguirás rubia, como siguen todas y todos y tal vez vuelva a florecer una rosa en tu vida y será una hermosa rosa, diferente pero hermosa y algún día nos encontraremos y reiremos de nuevo como reíamos antaño y yo alegraré mi corazón porque alegre estará el tuyo (como  el de nuestra otra rubia, o la morena………..o quién sabe quién)

  Y te preguntarás porque te digo todas estas cosas y yo no sabría responderte rubia; tal vez porque me apetecía decirte que estamos aquí o tal vez porque un día, o una noche que ya no sé, te prometí escribir algo para ti. Me hubiera gustado más escribir algo para los dos , pero él no está y tú si que estás y todos queremos que estés bien, aunque tu te empeñes en lo contrario.

  Ya sé que tardé un poco rubia, pero el tiempo es el tiempo y pasa muy deprisa y eso lo sabes tu mejor que nadie (como la otra rubia, la nuestra o una morena que también hay morenas que saben del paso del tiempo) pero tarde o no, al menos estas palabras mías, modestas palabras, quedarán aquí como testimonio de homenaje y admiración a tanta valentía, tanta fuerza para superar un dolor tan grande que no hay otro dolor igual y tanta tristeza que se refleja en tus ojos  cuando piensas, aunque otras gentes te digan que no debes pensar.

  Yo no sé si allí donde está él habrá Internet rubia, pero seguro que me lee y cuando lo haga se sentirá un poco más orgulloso de ti; no sé si podrá estar más orgulloso, porque él lo estaba y mucho, pero se alegrará al ver que sigues ahí, tirando del carro de la vida y llevándole a él a tu lado para que te vea, para que os vea a los dos y sienta la dicha de saber que mereció la pena, aunque durara tan poco y es que fue poco rubia, pero fue hermoso y fascinante y a eso tendremos que atenernos y así tendremos que recordarlo, como lo recuerda la otra rubia, la nuestra o una morena que de todo hay.

  Va por ti rubia y por todas las rubias y por las morenas que también hay, pero sobre todo por ti  "……. hoy que en mi vida tan solo quedó tu recuerdo, de esos tus labios que saben a miel………."  

 

 ©Jose (Nuberu)

 
 
 

 

 

 

 

 

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