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Citas:
"La historia de cada uno de
nosotros, venga de donde venga,
y la historia del universo,
aunque parezca imposible, han
sido escritas por la misma mano.
Y coincidirán antes o después. O
quizá ya han coincidido y no lo
notemos. O han coincidido un
instante para separarse
enseguida".
"Todas las criaturas, todos los
seres, sean humanos o no, tienen
su propia alma si es que nos
atrevemos a llamar así a su
esencia, que es también su
envoltura".
"Los pasos más importantes de
nuestra vida los damos sin
saberlo".
"Sólo eres libre de verdad
cuando, por fin, quieres ser lo
que eres con todas tus potencias
y sentidos. Por eso alguien dijo
que la verdad nos hará libres".
"El amor no necesita tiempo para
florecer y apagarse; para
desangrarse no necesita heridas;
ni llamas, para saberse
iluminado. El amor a sí
mismo se basta. Él todo lo
inventa, todo lo redime, todo lo
ordena o lo transforma..."
"Las mujeres, en realidad, se
hacen las seducidas, pero son
ellas las seductoras. Si alguien
elige, son ellas desde siempre".
"Todo amor es verdadero,
supongo, cuando brota del
verdadero fondo del corazón.
Entonces echa por tierra todas
las murallas, todos los
prejuicios, todas esas defensas,
y transforma una vida oscura en
una ciudad abierta y libre y
llena de sol día y noche".
"Por la noche también hay sol,
aunque no lo veamos. Así sucede,
creo, con el amor".
"Este alargar la mano y no
tocar. Y soñar con tocar, y no
soñar más que con poder tocar un
día, nunca con ser tocado...
Este soñar despierto con el olor
que transmina, con el aire que
respira, y que regresa desde
dentro de él. Este soñar con el
aire que respira".
"Si eres creyente, reza. Si eres
incrédulo, admira. Si eres
tonto, escribe tu nombre en las
paredes".
"Siendo mortales, jamás nos
conformamos con las cosas
mortales: trabajamos, obramos y
amamos como si no fuésemos a
morir jamás. En el fondo de la
realidad, nada muere; cambia
sólo nuestro punto de vista:
dejamos de vernos a nosotros
mismos en el espejo, y
comenzamos a ver el otro lado".
"Ningún final llega siempre
cuando parece haber llegado".
"Nada se pierde del todo:
siempre nos queda la esperanza
de lo que jamás podrá perderse.
Y es la lucha por recuperarlo lo
que cuenta".
"Los solitarios no son buenos;
es muy difícil que lo sean: no
tienen por quién serlo".
"La forma efímera de mostrarse
la tarde, que se iba de
puntillas llevándoselo todo a
cuestas como un ladrón: a
nosotros también".
"Todo amor es amor, compartido o
no, siempre que respete la
libertad ajena".
"El amor no depende del sexo, ni
al contrario, sino del cuerpo
entero y de la inteligencia que
enciende y mantiene el cuerpo.
Está por encima de la moral
social, por encima de los
asustadizos y de los
pusilánimes... Hay tantas clases
de amor como de seres que lo
sienten. Es un texto que ha de
escribirse con la propia mano y
con la propia letra en un papel
sin pautas".
"Sólo a través de tu corazón
podrás ver con claridad. Pienso
que lo esencial es invisible
para el ojo humano... Pasa
también con el amor. Se afirma
que es ciego, y no es verdad: ve
más que nadie. Ve lo amable de
una persona, en la que los demás
no ven nada que merezca la
pena".
"El mundo físico contiene una
gran dosis de ilusión, y la
ilusión también contiene
aspectos físicos".
"El ser humano es mucho más
previsible y está más indefenso
de lo que él mismo cree".
"Para acercarse a cualquier
cosa, desde un país a una idea o
a una persona, para acercarse de
verdad, hay que recorrer cuatro
niveles: primero, el de
conocerla, aunque sea sólo saber
de su existencia; segundo, hay
que verla con los propios ojos;
tercero, hay que estar en ella,
envuelto en ella, apoyado en
ella; y cuarto, hay que volverse
ella, de la forma que sea...
Hasta que no se llegue a esto no
se ha llegado a la auténtica
proximidad".
"El camino más directo para el
fracaso es el miedo al fracaso.
La desconfianza en uno mismo o
en el proyecto o en la persona
que uno ama es lo que inicia la
caída total".

"Cuando se ama, todo adquiere su
verdadero sentido".
"No llames amor sólo a lo que
atrae a los cuerpos, sino más a
lo que atrae y funde a los
espíritus. No confundas uno con
otro".
"La esencia de la mente no nace,
por lo que no morirá nunca. No
se trata de una existencia, que
es perecedera; ni de un vacío,
que es un simple espacio
desprovisto de todo; no tiene
forma ni color; no goza ni
padece".
"El futuro no existe: todo es
presente".
"Acaso personas supuestamente
reales, con las que nos
encontramos en el curso de
nuestra vida, no sean tan reales
como las creímos".
"Estamos tejidos con el mismo
hilo de los sueños, y nuestra
breve vida se cierra con un
sueño".
"La fuente de la felicidad está
en nuestro interior. Quizá
consista en aceptarse reflexiva
y dócilmente tal como se es".
"El dolor y la lucidez es lo que
me ha hecho vivir siempre con
más intensidad. Hasta ahora".
"La felicidad para mí debe estar
en los cien pájaros que vuelan y
no en los que tenemos en la
mano. En un momento dado -dado,
no conseguido-, o por lo menos
así lo imagino, uno de los cien
pájaros libres se nos posa en la
cabeza o en el hombro; pero
cualquier gesto lo asusta y
escapa por el aire, que es el
suyo. Porque eso y no otra cosa
es la felicidad: una racha de
aire, un sobrecogimiento que nos
corta un momentito la
respiración. Cuando volvemos a
respirar somos los de antes. Es
decir, somos otra vez humanos y
vencidos".
"El corazón, ocupado a tiempo
completo en el amor, no analiza.
Vive a ciegas su pasión más o
menos ardiente, su gozo henchido
y su desdicha exagerada. Vive su
intensidad... Ahora, desocupado,
o procurando ocuparse en otras
cosas, cuenta y recuenta su
agridulce tesoro extraviado,
canta lo perdido. Y exagera de
nuevo. Hasta que, cansado de
mirar hacia atrás, se convierte,
como la mujer de Lot, en estatua
de sal. Y trata de moverse, de
avanzar a solas, de conseguir
encontrar otro camino... Y ya no
puede".
"Cuando uno todavía está
sufriendo y luchando, imagina
que existe, del otro lado de la
puerta la felicidad. Cuando uno
ya no sufre y no está en carne
viva, sabe, y eso es peor, que
la felicidad no existe. Y que
quizá, lo que es peor aún, nunca
ha existido... Porque, para
acercarse a ella o reacercarse,
sería imprescindible romper las
ataduras del miedo".
"No culpemos al espejo de tener
manchada nuestra cara".
"La amistad he aprendido que es
como la protección que usan los
trapecistas: una red que nos da
inmunidad y nos sostiene".
"Para volar se necesitan alas
propias, no prestadas, ni
postizas, ni impuestas."
"Siempre queremos que lo
maravilloso nos deslumbre, que
se produzca de improviso, en un
solo instante
prodigioso...Cuando nos hacemos
a él, el prodigio deja de
serlo..."
"Hay amores que poseen algo de
prohibido, no porque contradigan
moral alguna, sino porque son
insólitos; porque conducen más
allá de las convenciones y de
los límites establecidos...
Porque llevan sencillamente a la
verdad... Basta desgarrar un
velo muy sutil, tan sutil que
casi no existía, para que
reluzca la llama verdadera, la
llama que el amante presintió".
"Amar es ver lo bueno, lo
verdadero y lo bello de cada
ser. Y consiste en una minúscula
semilla que se volverá árbol y
fructificará. Pero para que
nazca la semilla, hay que
persistir y saber esperar".
"A veces es más fácil dar el
amor que recibirlo. No obstante,
es necesario ser amado".
"La humanidad entera está
compuesta por unas clases
dirigentes que manipulan el
caudal de datos con que cuenta
toda la especie, y por una masa
de población incapaz de conocer
esos datos, de comprenderlos, de
reelaborarlos o de utilizarlos
con inteligencia. Una masa
intoxicada por supersticiones,
ideas seudorreligiosas y mitos
irracionales, desviaciones todas
fomentadas desde los centros de
poder".
·Hay que callar, para no hacer
más daño, aunque se nos desgarre
el espíritu".
"Yo supe, como jamás antes, lo
doloroso que era, más aún que la
soledad, el presentimiento de la
soledad y la gélida aproximación
de la muerte".
"El hombre que no tiene música
dentro es más dado a traiciones,
saqueos y artimañas, y tiene un
alma lúgubre como la noche".
"La música. Ella sí que no
es privilegio de una clase
social ni monopolio de ningún
poder. El mundo entero puede
entrar en contacto a través de
su comprensiva caricia. Es
testigo de quien no vemos o de
quien ya murió; familiariza,
unas con otras, las almas más
distintas; emociona a asesinos y
a tiranos; produce efectos de
enardecimiento y de sedación...
Se ahí la asombrosa
universalidad de la música: la
más directa, la más fiel, la más
humana que conozco: por encima
de ideas, de credos, de fes, de
matices de piel, de hostilidades
y de contradicciones. Su magia
consiste en relacionar sin
palabras los espíritus. En
transmitir con facilidad la más
honda verdad y la más honda
esencia de la vida: su último
sentido".
"La música es el verdadero
esperanto que no se logró nunca,
el verdadero idioma universal".
"Lo mismo que, en los caminos
del amor, cuando las palabras no
bastan, comienzan a actuar la
caricia, las miradas, los besos,
así sucede con la música".
"El concepto del tiempo es
personal, y el tiempo, la más
elástica dimensión: se estira y
se encoge como la distancia
entre quien mira y el objeto
mirado".
"La vida no es sólo respirar o
moverse".
"No estamos solos ni podemos ser
sustituidos. Nadie. Ninguno...
Esa es quizá la verdad que
buscamos, la única que nos hace
libres".
"Soy como el que iba en busca de
un tesoro, y conoce de pronto la
existencia de un tesoro mayor.
Pero se conforma con el primero
que buscaba... Hasta que llega
un punto en que todo se le
reduce a echar de menos, a echar
de menos infinitamente, el
segundo tesoro. Cuando ya tiene
la evidencia de que es imposible
de obtener".
"Nunca el verdadero amor, de
cualquier clase que sea, va
contra el cumplimiento de quien
lo siente".
"El temor a sufrir es más dañino
que el propio sufrimiento... El
verdadero amor no cierra los
ojos, nunca aconseja retroceder,
no se conforma con el primer
tesoro ni tiene bastante con una
sola vida".
"Buscar es ya encontrar: es
haber encontrado. Quien no
busca, a sí mismo se pierde".
"Yo rechacé la luz. Estoy, por
tanto, del lado de la tiniebla.
Vivo en la noche cerrada de este
mundo. Porque elegí seguir
viviendo en ella. Ahí están mi
desesperación y mi
desesperanza".
"No hay nada trascendente que se
pueda expresar con las palabras,
ni orales ni escritas".
"Todo lo que había dentro de mí
se ha consumido sin saber cómo,
sin saber cuándo -o sí-, y sigo
en apariencia vivo pero vacío y
sin sustancia".
"El olvido y la esperanza son
las dos únicas muletas, apoyado
en las cuales puede avanzar el
hombre".
"¿Dónde habían ido los que
estaban en torno mío hasta hace
poco? Se habían llevado sus
jaleos, sus chismes, sus
gracietas... Antes no me
acompañaban mucho, pero
impedían, con su bulla, que me
sintiese solo. Ahora todo es
como una película que se hubiese
dejado de rodar antes del final.
Queda un decorado pobre y un
personaje al que el guionista ha
castigado echándolo de la
historia porque estaba
descontento con él. E imaginé,
sin lograr dormir, que el resto
del elenco estaba aún junto,
embarullando como cuando yo
estaba con él, gozando con sus
eternas boberías, sin echar en
falta para nada al personaje
desterrado, que comenzaba a
desear el fin de la película...
Pero ¿a quién le importará mi
vida si a mí mismo ha dejado de
importarme?"
"¿Quién señala a cada uno su
camino? ¿No era yo el mío? Cada
uno es, o va terminando por ser,
su camino".
"Cuántas muertes... Cuántas
desapariciones colgadas de los
hombros como un oscuro manto que
ha de arrastrarse al andar, tan
pesado".
"Si pierdes la alegría de estar
vivo, es que la muerte anida ya
dentro de ti".
"Deseé, como cada día, que
llegara pronto la noche para
intentar dormir y olvidarme".
"Confucio enseñó una ética
centrada en el presente: la
humanidad es una gran familia en
la que la dicha sólo se
alcanzará si a los demás se
trata como cada cual quiere ser
tratado".
"Parece imposible que el mismo
ser que, para vincularse con los
otros, inventó el lenguaje, sea
el que aprendió a esconderse
tras él".

"El hombre inventó también la
palabra guerra y la palabra
insensatez y la palabra
destrucción".
"Cuánto aprendería el hombre si
supiese expresarse y participar
en el mayor número de idiomas, y
cuánto podría enseñar a los
otros... Cuánto ganaría el
hombre si se vertiese en una
lengua única".
"Ojalá poseyéramos todos el
infalible instinto de los
perros, que con total acierto
saben quién los quiere y quién
no".
"En un rincón, adujado, ocupando
el menor sitio posible, vieron a
Cairel. Muerto. Se había
escondido para morir. Igual que
el resto de los animales, buscó
la soledad como camino para ir a
la soledad definitiva. Sentí que
me arrancaban otra porción de mi
vida. Cada vez soy propietario
-propietario, qué risa- de menos
afectos y de menos personas.
Cada vez mis manos están más
desprovistas".
"¿Qué padre es consciente de que
a su hijo no se lo han
garantizado de por vida? La
muerte de él rompe el sentido de
la vida nuestra. La parte
esencial de uno mismo se seca de
repente. Se agota ante un hecho
antinatural, ante una inversión
de los ciclos normales... ¿Aún
tenía que prescindir de más
trozos de vida? Habría preferido
morir yo. Lo juro".
"La gente es cobarde y
embustera".
"La gente huye de ti cuando no
sabe qué decirte. Hubo quien
cambió de acera al verme por no
saber cómo reaccionar".
"Me rendía una tremenda falta de
interés por las cosas y por las
personas, de la que no lograba
zafarme. No intentaba siquiera
adaptarme a la nueva situación".
"Un hijo que pierde a su padre,
lo que es natural, se llama
huérfano. ¿Cómo se llama a un
padre que pierde a un hijo? Es
tan monstruoso que ni nombre
tiene".
"Para llegar a la soledad
impuesta, no la que uno busca
para sentirse más a gusto sino
la que taja y aísla, pocas
trochas tan directas como el
dolor".
"Cualquier dolor es una forma de
destierro. Defenderse es
intentar ir en busca de los
otros, por difícil que resulte,
aunque se ande por caminos
imposibles".
"El consuelo no existe, el
olvido no existe... Existe sólo
la anestesia del resto de los
días, de los días futuros, que
nos distrae un poco y nos
ocupa... Pero, aunque nos
distraigamos, de improviso algo
-un portazo, un mal sueño, una
risa en la calle- nos aviva, y
allí, a la cabecera, sigue el
huésped inevitable del dolor:
erguido, flamígero, dedicado a
nosotros..."
"Del dolor sabemos cuándo
empieza pero no cuándo acaba.
Porque no acaba nunca. Se
esconde, se camufla como un
camaleón entre las ramas; pero
está ahí, acechando, dispuesto a
descolgarse sobre nosotros con
la misma fuerza insidiosa de la
primera vez... Una dicha nunca
basta para toda la vida, pero sí
basta un único dolor".
"Qué solos se van quedando los
hombres en el transcurso de su
propia vida".
"El hombre para dar valor a su
vida, necesita ser amado por
alguien o amar a alguien o a
algo; saber hacerse cargo, es
decir, cargar con sus
responsabilidades, chicas o
grandes; llevar a cabo tareas y
trabajos que considere útiles y
que le satisfagan o le compensen
de algún modo; saber encararse
con temas nuevos, con aspectos
desconocidos de la vida".
"El amor no se paga con el
olvido, pero tampoco sólo con el
amor. Se paga reflejándolo,
devolviendo la riqueza con que
nos inundó y sus brillantes
réditos".
"Cualquier fiesta que se repita
cada año es como abrir un álbum
de recuerdos".
"Quizá quienes desparecisteis no
por voluntad propia estaréis hoy
aquí. Pervivís en mi corazón,
pero mi corazón no vale la
pena".
"Yo vi la luz un día. Ya no
quiero vivir en las tinieblas".
"Voy tras el segundo tesoro que
un día rechacé. Quien me lo
ofreció puede que no me deje
caer en el vacío". |