Página 4

Ya en Egipto y en la antigua Grecia existían juegos similares al badminton, aunque el origen más directo de este deporte se remonta al "poona", practicado en la India desde el siglo XVIII. Cuentan que, ya en 1873, un grupo de oficiales británicos destinados a ese país acudieron a una fiesta en el palacio de Badminton y jugaron un partido con raquetas infantiles y un tapón de corcho adornado con plumas. De ahí, al badminton actual, que nació oficialmente en 1887.

La diva Sarah Bernhandt solía dormir en un ataúd forrado en raso. Cuentan que fue regalo de uno de sus amantes, al que le encantaba hacer el amor dentro.

Luis XIV estaba empeñado en ser el mejor de los poetas, el monarca leyó sus últimos versos al gran Boileau y le pidió su opinión. "Señor -respondió él cortesmente-, para Vuestra Majestad no hay nada imposible. Os habéis propuesto escribir malos versos y lo habéis conseguido" ¿Habría mejor forma de salir de tal aprieto?

En Inglaterra, los primeros condones se vendían en paquetes con el retrato de la reina Victoria, madre de nueve hijos.

Mozart murió justo en el instante en que sonaba la última campanada de la medianoche.

A diferencia del cuchillo, que tiene más de mil años, la cuchara es un utensilio relativamente nuevo. Los primeros en utilizarla generalizadamente fueron los griegos y los romanos, que usaban cucharas de boca ancha con un mango puntiagudo con el que trinchaban y pinchaban la carne (era una cuchara-tenedor-cuchillo). En tiempos de Cervantes, la gente del campo las hacía de pan y comía con ellas el plato caliente. Así, terminada la comida... se comían la cuchara. Otra curiosidad: hace sólo 200 años, los invitados llevaban consigo sus propios cubiertos.

Por una necesidad de adaptación condicionada al factor climático es por lo que los orientales tienen los ojos rasgados. Viven en zonas extremadamente luminosas y los párpados rasgados protegen su sistema visual del exceso de claridad.

Los arqueólogos estiman que, en el siglo IX, un viajero en tierras galas podía toparse con un castillo ¡cada 10 Km.!

El sombrero de copa lo inventó en 1797 el mercero inglés John Ethenington y enseguida llamó la atención. El "Times" de Londres se hizo eco de tan particular prenda "negra y alta como una chimenea" y, horas después, la gente hacía cola a la puerta de su establecimiento esperando ver tan extravagante sombrero. Hubo tumultos, atropellos, y al señor Ethenington le acusaron de escándalo público y le detuvieron por llevar tal "artefacto" en la cabeza. Un mes más tarde, Ethenington no daba a basto para cubrir los pedidos.

En cierta ocasión, alguien le preguntó a la veterana actriz Zsa Zsa Gabor cómo recordaba el nombre de tantas personas como había conocido durante su estancia en Hollywood. "No recuerdo jamás los nombres de nadir -respondió ella, riendo-. ¿Cómo crees que empecé a decirle a todo el mundo cariño?"

 

El ojo de las avestruces es más grande que su cabeza.

En Yap, una isla del Pacífico, utilizan grandes piedras a modo de dinero.

Los aplausos existen desde hace más de 3000 años, cuando nacieron como gesto religioso popularizado en rituales paganos, ya que se creía que el barullo de palmas atraía a los dioses. En la antigua Grecia, los aplausos se popularizaron en el ámbito del teatro clásico, donde los actores pedían al público que aplaudiese para invocar a los espíritus con el objetivo de que les protegieran.

El tanga, prenda íntima, que hoy en día compran 4 de cada 10 españolas, tiene su origen en África, en los años 80, donde lo usaban las mujeres pigmeas como taparrabos. Desde entonces, el tanga se fue extendiendo hasta llegar a Europa a finales de los 90. Hoy es una de las prendas preferidas de la lencería femenina.

El primer listín telefónico del que se tiene conocimiento se publicó en el año 1878 en New Haven, Estados Unidos, y apenas contenía 50 nombres... ¡y sin números de teléfono! El listín sólo servía para saber si la persona con la que queríamos contactar tenía teléfono. Si era así y deseábamos contactar con ella, había que llamar a la telefonista y darle el nombre de esa persona. Ella era quien marcaba el número.

Cierto día pasando revista Napoleón, requirió la presencia de un oficial y le preguntó: "¿Manda usted esta compañía?" "Así es, majestad. Soy un capitán, aunque con madera de mariscal", respondió, intentando camelárselo. Napoleón lo miró escrutadoramente y replicó: "Perfecto, capitán. Cuando necesite mariscales de madera, os tendré en cuenta".uno de los 537 miedos patológicos conocidos.

Los antiguos romanos acudían a fiestas y banquetes con una corona de perejil. Creían que esta planta absorbía los vapores etílicos y evitaba las borracheras.

Un compañero de mesa de Mrs. Patrick Campbell que presumía de macho ante ella comentó: "He comprobado que las mujeres carecen de sentido del humor". Y la actriz, muy rápida, respondió: "Dios lo hizo a propósito, para que las mujeres podamos enamorarnos de los hombres, en vez de reírnos de ustedes".

En la Edad Media, las mujeres se casaban a los 12 o 13 años para evitar violaciones que les impidieran llegar vírgenes al matrimonio. Lo habitual era que él le regalase unas pantuflas a ella como símbolo de la paz doméstica.

El reinado más corto de la historia fue el del príncipe Luis Felipe de Portugal que, en 1908, fue fatalmente herido al tiempo que su padre moría en Lisboa. Entre un fallecimiento y otro pasaron 20 minutos.

 

 

Anterior

Siguiente

 

 

 

Copyright©2005-2015 GloriaCP. 

Todos los derechos reservados. Prohibida cualquier reproducción.

 

hit counter joomla